Ya sin sorpresa, vemos cómo se manejan los medios de comunicación bajo la óptica hegemónica del gobierno del presidente Chávez. Este domingo, desde el Estado Apure, a lomo de caballo, en un despliegue más típico de “Frijolito” que de él mismo, el presidente se encadenó para mostrar, una vez más, su criterio dictatorial, sus alianzas con Cuba, su plan de reactivación de la ganadería al ordeñar una vaca.

Amenazó días antes a Fedecámaras y, ¡oh! sorpresa, un niple en manos de un supuesto PM con un panfleto intrigante.

Sigue el país de Chávez pendiendo de un hilo… dudas, no hay. Como tampoco hay reactivación real de la economía, ni políticas adecuadas para hacerlo… ¡pura habladera!

Para salir de los soliloquios, lo mejor es volver a estudiar sobre retórica. Ethos, pathos y logos, es decir, ética, empatía y hechos. Con pura empatía no se gobierna, señor presidente. Como diría mi abuela, se le notan las costuras cuando para dominar debe encadenarse un domingo. Primero, controló a los empresarios de algunos canales de TV; luego, sacó del aire a RCTV; más tarde, amenazó a Globovisión; ahora, como no sabe cómo controlar a sus propios canales de TV, se encadena.
Una recomendación, léase completo y no sólo la tapa, la Retórica de Aristóteles.